Defender la dignidad humana frente a la trata de personas

Con motivo del Día Mundial contra la Trata de Personas, Marije Calvo, responsable de Migraciones de la Diócesis de Bilbao, ha invitado a no permanecer indiferentes ante una de las mayores injusticias de nuestro tiempo.

Marije ha recordado que el lema propuesto para 2026, «La paz comienza con la dignidad», es una llamada del papa León XIV a reconocer la trata de personas como una grave vulneración de la dignidad humana y una profunda injusticia social. En sus palabras, el Papa interpela tanto a la Iglesia como a los gobiernos a combatir esta realidad, especialmente en sus formas más extendidas: la explotación sexual y el trabajo forzoso, tal como recoge su primera exhortación apostólica Dilexi te («Te he amado»).

Marije Calvo ha subrayado que la trata de personas es una forma moderna de esclavitud, un delito que convierte a las personas en mercancía y que sigue arrebatando la libertad y la dignidad a millones de personas en el mundo. Ha señalado que la mayoría de las víctimas son mujeres y niñas —aunque también hay hombres— sometidas a explotación sexual, trabajos forzados, matrimonios forzados y otras situaciones de extrema vulnerabilidad.

Detrás de cada cifra hay un rostro, una historia de sufrimiento, de miedo y de silencio”, ha afirmado, recordando también la figura de Santa Josefina Bakhita, víctima de trata, cuyo testimonio nos recuerda que esta realidad sigue estando presente hoy.

Finalmente, Marije Calvo ha insistido en que hablar de trata no es solo denunciar, sino asumir una responsabilidad compartida: “Como sociedad y como comunidad cristiana estamos llamados a abrir los ojos, cuidar, acompañar y defender la vida de quienes son tratados como mercancía”.

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